Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.
Últimamente he dejado de ver teatro por el simple hecho de que tengo una GRAN deuda que pagar y me ha sido imposible gastar. Pero últimamente he visto obras de teatro GRATUITAS por lo que tengo un poco de material para meditar.
Saliendo de un taller me fui de volada para la "Casa de Bóvedas" de la BUAP para ver la obra de teatro "Novia de Trapo" con la dirección del colega Adonai. Al llegar noté que varias sillas se colocaban para ver hacia lo que parecía un escenario de madera el cual lucía bonito. Por allí vi a un chavalillo hijo de una de las actrices y antes de que comenzara la función opté por estar junto a él para que estuviera un poco tranquilo dibujando en mi libreta y usando el lápiz que llevaba del taller de hace un momento.
La obra inició y al hacerlo me vino la inmensa pregunta: ¿Acaso éste es un buen espacio para presentar una obra de teatro? ... varios dirán que cualquier lugar es un buen sitio para hacerlo... pero no toda obra puede exponerse en cualquier lugar y si es así... se necesitan de ciertas herramientas para lograrlo. Por ejemplo: iniciaron y lo primero que noté era que su única iluminación eran las lámparas del edificio que colgaban entre los pasillos (incluyendo el escenario). Los rostros de las actrices no se veían realmente... sólo lo hacían gracias a los exagerados gestos que erróneamente practicaban (bueno.. quizás no colocarles iluminación frontal fue a propósito por su incompetencia actoral).
En sí la obra requería de una interpretación realista o quizás al mero estilo del DF (sinceramente aún no logro descifrar que estilo es ese.. quizás una interpretación más de forma que de contención). Eso sí... la puesta en escena optaba directamente por algo no realista (lo cual no quiere decir que la actuación deba ser igual) pero aún así se hacía de manera ineficiente.
Las actrices no sé que rayos hacían en el escenario. Me parece que sabían su texto y lo entendían de una manera como... primera lectura por decirlo de algún modo. Probablemente la única que le podría entender más como un personaje en el escenario es la misma madre del niño con el que estaba junto a mi dibujando (que resultaba ser más interesante que la misma obra). Con ella comprendía que tenía cierta edad, ciertos modos y cierto carácter.. las demás no sabía si eran contemporáneas o jóvenes o un cliché completo de "Sex and the City" (que para eso.. prefiero ver "Lisístrata no pudo" que quizás no es un cliché pero va por el mismo camino y es realmente más agradable y con un tierno mensaje).
En sí me recordaron cuando me tocó realizar una actuación basada en un cuento en primero de secundaria. Cosa que odié porque no me gustaba el personaje, no había una dirección y todo lo teníamos que hacer nosotros por lo que traíamos sábanas y ropa de la casa, y hasta hacíamos ademanes de cosas invisibles por falta de ello.
La obra en sí jamás le entendí. No supe si les hacían falta actrices o para que carajos era la maldita muñeca de trapo que ni siquiera tenía una presencia positiva o negativa en toda la obra. No había una estética referente a algo o colores que te simplificara la vista para ver hacia donde mirar. Vaya que las telenovelas hacen en mayor parte un mejor trabajo con ese tipo de cosas, al mero estilo "Carballido" que te colocan hasta el polvo del ratón.
El final fue "maravilloso": el director subió y presentó a las actrices. A cada una. Hubo una enorme pausa... la mirada del pobre se dirigía a la de las actrices... ellas sólo sonreían creyendo haber realizado un trabajo maravilloso y entonces decidió despedirse y cerrar día de función. Ese tipo de sucesos son muy curiosos porque un director comprende que resulta demasiado narcisista o egoísta presentarse como el director de la obra. Pero me parece más egoísta de las actrices no presentar a su director, a su staff, iluminador, etcétera. Una verdadera grosería: si un actor o actriz se atreve a no reconocer que hay alguien más allá que ellos mismos en una puesta teatral, eso quiere decir que sólo están como exhibicionistas (Iba a colocar como "Putas" pero me parece que las prostitutas deben tener más honor que todo eso).
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