jueves, 13 de junio de 2013

Del Monstruo de Frankenstein al gobierno Mexicano.

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.


El día de hoy asistí a una obra de teatro cabaret. En lo personal jamás me ha gustado el teatro cabaret por una simple y ridícula razón: se me hace imposible hacerlo. Comprendo que todo profesionista teatral DEBE, y es casi casi escrito por ley en piedra y marmol de la tumba de Stanisnlasvky, saber todo lo relacionado con la actualidad en el sentido POLÍTICO y tener una POSICIÓN al respecto. ... A riesgo de ser tachado como un ser ignorante y despreciable en la vida y todos los medios sociales.. a mi me vale madres la política. Sí, lo sé, debería estar al tanto porque dependo de ello en un sistema social pero realmente no me interesa, no me gusta, me repugna porque desde que tengo conciencia la gente siempre se pelea por eso mismo: la política.

Siempre he creído que en nuestra sociedad hay dos cosas importantes que jamás debieron existir: la POLÍTICA y el DINERO ya que ambos elementos es lo que provoca tanto mal comportamiento entre familiares, amistades y desconocidos. Por esto mismo no me entero y siempre trato de ignorar todo lo relacionado con los políticos. Así que se me hace imposible tanto dirigir como actuar algo referente a teatro cabaret.

He visto el trabajo de mi compañera Mónica y de las pocas cosas que he visto siempre ha sido un placer ver que el hacer teatro cabaret sea su pasión y es su mismo grupo lo que hacen cosas maravillosas en verdad. Mis respetos para todo aquel actor que puede provocar risas a un público sin hacerse el chistosito o también que al hacerse el chistosito haga reír a la gente pero con trasfondo inteligente de lo que se está expresando. Es por ello que me llamó demasiado la atención que en esta ocasión la obra "Priankenstein ", también de Mónica, fuera tan diferente. En un principio el echo de que ya no era Talavera Teatro... sino que ahora es un nuevo grupo cuyo nombre siempre olvido cómo se pronuncia y tendré que copiar y pegar de internet: Tetrans.  Y también el ver que el elenco ya no es el mismo y además de que el espacio es otro. Para mi fue triste ver una función en un lugar que realmente era una casa donde ya no estaban las maravillosas bebidas, la gente cagándose de la risa porque se encontraba en un ambiente-bar maravilloso y con una iluminación que hacía magia para los actores que actuaban ya sea exagerado o no. 

En fin... fuera de eso mismo la obra de teatro cabaret se transformó en una obra de teatro dinámica donde el público podía tomar objetos y los personajes los pedirían pero estaban totalmente a la italiana, formados en sus asientos y viendo la obra sin la necesidad de la interrupción de una mesera que te trajera unas papas a la francesa o la que pedía la orden de la promo del día. Ese ambiente, esa textura que tanto me llamaba de aquel otro lugar se había perdido en ese teatro-casa improvisado, pero de una u otra forma aún siendo un espacio donde poder representar algo ficticio.

Los Personajes en sí eran maravillosos. Un Igor totalmente de la izquierda y dos personajes derechistas a más no poder. Nosotros como la prole y ellos cantando (haciéndome ver que realmente en México no hay educación musical) con todo y defectos especiales de iluminación. Por primera vez vi actuar a estas dos personas, un monstruo muy tierno y una Frankenstein creadora (bueno bueno! la actriz realmente interpretaba a un hombre) de otros monstruos. Estos dos atraparon mi atención por su ritmo y su acción en escena, bastante bien. Por otro lado.. mi maravillosa y bella Mónica aún tratando de salvar su interpretación en escena siento que le faltaba dar más esta cuestión teatral. Por otro lado lo que sí puede uno percibir a partir  es lo siguiente: a pesar de las deficiencias, a pesar del desafine en voz y su proyección... existe una necesidad de decir algo, de expresar algo, de gritar algo a la gente y eso mismo que se mantiene en esta mujer es lo que sé que la lleva a continuar haciendo teatro cabaret. Por ese lado quizás fue un gusto continuar viendo su trabajo a pesar de la nostalgia del viejo equipo y espacio de trabajo.