lunes, 7 de septiembre de 2015

El caldero ... de burbujas congeladas.

Ya tiene bastante tiempo desde que no escribo nada en este blog. Muchas razones por las cuales opté por abandonarlo y otras personales que me impidieron como ser humano continuar. Siendo así, preferí apoyar con la sociedad creando una grupo donde compartir la cartelera de teatro en puebla. He visto varias obras desde entonces, algunas para mi fortuna y bastantes otras para la desgracia en Puebla. Algunas sin necesidad de ser comentadas por el simple echo de dejarte tan agradable sabor de boca que es mejor no hablar de ellas de manera subjetiva y otras tan terribles... que es mejor olvidarlas. Regreso, nuevamente, con el propósito de seguir escribiendo para no perder el hábito y para comprometerme a continuar viendo obras de teatro. En esta ocasión fui invitado a ver una obra para que diera mi opinión y al gusto de esta persona lo haré (sin que esta persona sepa) a través de este medio.

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.







CALDERO AL REVÉS

Llegué a este nuevo espacio en Puebla llamado ENTREACTO. Ya había estado ahí en una sola ocasión para apoyar como diseño de maquillaje a una gran compañera de teatro, pero esta vez fue para ver el trabajo de una compañera y otros conocidos que reconocí en su momento.


 ¿Por dónde empiezo? esta obra ha sido una de las primeras en la que no sé por donde empezar realmente... comencemos por su publicidad: 

Ya tenía noción de esta obra por la publicidad que rondaba por facebook pero he de confesar que en lo absoluto me llamaba la atención, incluso suponía que era una obra realizada por chicos de preparatoria o en su defecto de algún antro mal pagado. Una publicidad que me incitaba a específicamente dos cosas que vería: una pastorela... o simplemente un show de chicas que bailarían en un tubo. 
Por triste que lo lea, es cierto: no existe una claridad en el cartel de lo que quieren expresar, sólo hay un enorme ojo tipo big brother aka. hombre morboso que ve a la chica de rojo. Ahora que me pongo a observarlo a detalle tiene escrito textos de la obra que ni siquiera dan gusto por leer  por la forma distorsionada que se pone (probablemente de ahí mi idea de que era una obra de preparatoria... ideas incomprendidas). Me parece que lo único que llama la atención son los zapatos de la actriz.. algo que lleva a pensar si es photoshop o real.. cosa que sería difícil de entender sino has visto la obra ya que pareciera que el cartel fue echo con el programa de Paint. 

Llegando al sitio se me hizo bastante triste el ver que no había público para la obra ya que mi acompañante y yo eramos los únicos ahí. Poco después se unieron tres personas más y entonces eramos todos nosotros incluyendo a dos pequeños que reconocí por ser hijos de una de mis actrices favoritas que también fue compañera de la carrera. Siendo así, al esperar que iniciara la función, veía como un señor entraba y salía con cables, mismo hombre encargado (supongo) del funcionamiento del teatro siendo un poco incómodo para comenzar a adentrarse en la ficción de la escenografía. 

Siendo así... y pensándolo bien... la escenografía era algo realmente... no encuentro las palabras, quizás ya que era sólo una mesa junto con un aparatejo en forma de cuernos, ambos rojos. Igual, había una cadena colgando donde se veía un libro grande. Quizás con los años me he amargado mucho al ir a ver teatro y por consiguiente me he convertido bastante estricto (mamón) para disfrutar una obra, pero el echo de ver que quieren ambientar un escenario con humo e iluminación pero que a su vez pueda ver como la máquina que echaba el humo, que inclusive era más pequeña que la mía, se asomaba y se notaba como si fuera un pequeño niño de primaria disfrazado de árbol en una obra escolar que quería ser visto. 

Comenzando por fin la obra, puse mi total atención pero por más atento que estaba... se me iba siendo imposible con el paso de los diálogos: un personaje, que era la muerte, hablaba de una manera tan extraña y con una necesidad para le teatro de que pudiera PROYECTAR su voz para escucharle por lo menos. Fue algo que provocó cierta ansiedad en mi. Realmente estaba abierto y consciente de querer escuchar y recibir todo lo que ellos querían darme... pero se fue haciendo imposible por la extraña voz rasposa y oscura (que daba la impresión que estaba demasiado sobrepuesta) que no me permitió disfrutar de lo que venía. 

De la nada apareció un pirata que llegó a tener problemas de pronunciación pero que resolvió bastante bien provocando algunas risas con su personaje y después, sin saber cómo, llegamos al infierno, inframundo o tal vez a México porque el diablo y una diabla estaban ahí. Y hago mucha referencia a México porque el personaje del diablo tenía dos cosas que llamaron mi atención: una máscara de látex roja con una iluminación roja y maquillaje rojo en brazos mal puestos que por la textura de la máscara por sus venas y forma osea ... para mi llegó a funcionar de alguna extraña manera... a un 80% pero sus ojos llamaron más mi atención porque eran idénticos a los de los personajes de Trino el comic mexicano de crítica política. 



A esto, sucedieron muchas cosas, tanto la ceguera del diablo que cuando abrió los ojos yo esperaba algo muy llamativo pero resultaron ser unos ojos humanos, hasta la coqueta interacción de la diablita con el público que ayudó a establecer un ritmo en la obra. La extraña estética de un rojo semi fluorescente que se conectaba con el pirata pero se perdía con los diablos y se desvanecía una idea y otra con los vestuarios que resultaban verse como comprados y no echos a la medida.De ahí en fuera las interpretaciones, la dirección, los vestuarios y la obra en si... no llegaron a llevarse bien. Era un todo mezclado con todo. Una especie de caldero burbujeante de bruja que sólo aquellas hechiceras sabían lo que borboteaba frente a ellas. 
Me parece que al haber tantas cosas en una sola sin tener una claridad exacta para expresarlo hacia nosotros, el público, llevó a que la comunicación tanto hermenéutica como de fabula y de interés por transmitir un mensaje al público se perdiera después de ver a un diablo intenso convertirse en Sailor Moon. 

En mi opinión siento que el texto que trabajaron no fue el adecuado para este grupo. Daba la impresión de que veíamos una pastorela mexicana filosófica ya que nadie entendió nada. Nos divertíamos, sí, pero eso fue por las características de un sólo personaje femenino que llevaba al público a través de sus propios fallos de caracter. Eso fue realmente interesante: como un personaje ficticio (no real en nuestra vida cotidiana, sino fantástico como es una diabla) tenía características mas humanas que todos nosotros como espectadores. Y eso, precisamente, es lo que te da el texto. Es lo que el actor debe trabajar y el director tiene que reconocer desde antes de llamar a sus actores para implementarlos ya sea directa o indirectamente. 

Por desgracia las interpretaciones se veían de un estilo tan anticuado para la actualidad  y para el tipo de obra que debían trabajar que no resultó graciosa sino seria y desgarradora cuando el texto, daba la impresión, que no quería tomar ese camino. Que vaya... ¿cómo podría yo, ignorante, saber eso si ni siquera supe de que trató la obra? Sólo comprendí el asunto de la amistad y la ignorancia sujetas a una co-dependencia hacia un no se qué que cambiaba de sexo para volar hacia la luna, el cielo o quien sabe donde.

Al subir al escenario fueron los abrazos para los actores porque sin importar que hayan presentado, era justo felicitarlos porque tuvieron la fuerza para estar en un escenario y preparar algo que tuvo una visión pero que tristemente ese día no dio a satisfacer de forma clara.



Ocios Teatro.

martes, 8 de octubre de 2013

El Retablo que mostró Infinidad de Maravillas (Festival de Teatro Universitario LAD BUAP).

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.




Ayer me dio tiempo apenas para llegar a la última obra del día. "El Retablo de las Maravillas" originalmente es un entremés de Cervantes. Los entremeses eran una especie de pequeñas obras o "scketches" (por decirlo de alguna manera) para entretener al público de las LAAARGAS obras que exponían en las plazas en España. Una especie de comercial de la época pero que realmente entretenía y te dejaba un mensaje. 

En este caso la obra se presentó en el patio del colegio. Yo decidí sentarme y a la vez pedía porque no lloviera y entonces comenzó la obra. Se dio una breve introducción y los personajes al puro estilo comedia del arte surgieron detrás de mamparas azules que se veía que las habían construídos los mismos de la compañía. El retablo comenzó: todo el proceso y elementos escenográficos habían sido mandados a hacer desde el atrezzo hasta el vestuario. El espectáculo fue musicializado en vivo con un buen audio de bocinas y los actores tenían una proyección y dicción perfecta para el espacio. En sí me pareció bastante bien realizado ya que el análisis que ellos sugieren es que Cervantes claramente introduce personajes de comedia del arte en sus entremeses y por lo tanto ellos los llevan a escena con todas las características de esa época y con ciertos elementos meramente mexicanos como la música y hasta danza de "la macarena".

El público que más disfrutó el espectáculo fue un pequeño que curiosamente fue el mismo que sentó junto a mi cuando fuimos a ver "Novia de Trapo". Supuestamente esto no debe hacerse, el comparar trabajos, pero como ya les he dicho este blog tiene la finalidad de ser subjetivo y decir las cosas como un servidor piensa así que.. adelante:


Cuando veo ésta propuesta escénica de calle fue inevitable pensar en Novia de Trapo por todas las deficiencias que tenía. En ésta obra colocaron dos simples luces lineales en el piso para iluminar el rostro, de manera frontal, de  los actores. Eligieron un sitio donde la acústica haya sido mala o buena pudieron controlarlo y proyectar claramente. Tenían un excelente ritmo y una forma de improvisación adecuada, ejemplo: en un momento el personaje de capitano se le rompió el resorte de la máscara y volvió a colocarse la máscara de manera simple y dentro de personaje... pero al ver que era imposible colocársela la desechó hasta el final de su escena y después regresó con todo ya bien puesto. Ésto y varios elementos fueron los que me hicieron pensar en que hay buenos trabajos que se hacen y más que nada porque les gusta hacerlos y hasta son espectáculos vendibles. Vaya.. incluso al final se le dio el reconocimiento al DIRECTOR en conjunto con los actores, músicos y staff. 

Simplemente me parece que "El Retablo de las Maravillas" que fue una fusión de dos entremeses terminó siendo un espectáculo con tantas maravillas a apreciar tanto en los actores con su precisión corporal y fársica de la comedia del arte como el estudio del texto, el verso dicho de manera correcta y la escenografía que fue realizada por el mismo equipo..  

¡Vaya! que agradable es haber ido a esta función. 

Los idiotas que se convirtieron en niños para jugar en la Nieve (Festival de Teatro Universitario LAD BUAP)

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.

Terminando la Función de "Géminis" decidí esperarme para ver la siguiente obra. Sinceramente esperé con un poco ya a la idea de lo que vería: escuché que la obra sería actuada por chicos de preparatoria. Quizás el prejuicio iba muy fuerte al entrar y querer ver lo que veríamos pero también me quedé pensando en el valor de los chicos al presentarse en una escuela que tiene por estudios el teatro y pues también tenían derecho a ser vistos. 

La obra inició y estaba todo lo que esperaba: exageración expresiva, falsedad, recurso excesivo de la grosería (que bueno... era un texto al parecer mexicano pero aún así si se dice tanta grosería se le puede dar distintas entonaciones o significados), poses, etcétera... La obra en sí era cagada porque era claramente una propuesta chilanga, era inevitable reconocerlo. Me recordó un poco a los textos de una obra que vi en el DF sobre unos amigos con distintos trastornos psiquiátricos... una muy buena comedia. Pero en si la obra lo que más nos atrapó a la mayoría eran los mecanismos o efectos especiales que utilizaban: unas máquinas caseras (o eso aparecían  con motor integrado que se controlaban desde cabina que al girar dejaban caer pedasitos de papel blanco que simulaban la nieve. He ahí en ese momento y muchos tanto en trazo como estética que se podía reconocer la dirección en la puesta teatral.

Al final la obra terminó con los chicos despidiéndose como es de costumbre y todos los actores comenzaron a jugar con los papeles... y vale para qué lo hicieron: todos los del CAD comenzaron a hacer lo mismo y a sacar su niño interior. Tras haber experimentado un breve momento de egoísmo  falsedad y mamonería afuera del salón... pude ver que por lo menos aún existe una pizca de inocencia infantil en cada uno de nosotros y eso por lo menos hizo que la obra fuera fascinante al final. 


Géminis, una obra para pensar en la Otredad de manera simple. (Festival de Teatro Universitario LAD BUAP)

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.




La obra de teatro "Géminis" dirigida por Rodigo Mendoza y  presentada dentro del Festival de Teatro Univiersitario, fui a verla por dos razones: 1. porque podía y 2. por Morbo. La maestra Carpinteyro me comentaba que de ésta obra se esperaría cierta responsabilidad ya que el director es hijo de Héctor Mendoza un gran maestro que por lo que comenta hacía cosas realmente increíbles en teatro. Por lo tanto asistí a ver la obra, sinceramente no sabía de qué trataba y sólo me puse a investigar rápidamente sobre él y su padre. En ello encontré en internet una frase que hablaba el director sobre la obra y parafraseando decía: que era una obra para arriesgarse y para público arriesgado. Vaya, pues me pareció interesante y con más ganas quise ir a verla. 


Con todo esto invité a un compañero que me decía que buscaba un aliado en teatro por lo que le comenté sobre el morbo, la obra y demás y se lanzó en chinga para la escuela (ya que sólo le había avisado 30 mins antes de que empezara la obra - ¡Ups!). Llegando allá esperamos a que permitieran el acceso y entramos.


El escenario era completamente a la italiana a pesar de que parecía un poco en herradura pero sólo fue la distribución de las sillas en el espacio. En fin, la obra inició y veíamos con una iluminación muy ligera a dos mujeres que bailaban y hacían movimientos bizarros como tipo espejo (Vale.. que eso me encantó ya que me recordó un poco la tendencia de la otredad o el espejo en nuestra sociedad y las personas). Luego inició la escena con una EXAGERACIÓN por parte de la actriz "paciente" mientras hacía anotaciones el personaje de la "psicoanalista". 


La obra va sucediendo, con una tendencia oscura y la psicoanalista, personaje frío y sin emociones... totalmente teórico y de pensamiento, descubre a través de la hipnosis que el paciente tiene metido a algo que pareciera "el demonio". Claro... suena interesante aunque a veces en la escena parecía una imitación chistosa mas no desagradable o no sé como plantearlo jajaja de el exorcista versión Freud. Vaya es que te presentan a una actriz que tiende a exagerar en escena (el paciente) por el simple hecho de que es un personaje emocional (lo cual no me parece malo.. sólo le pudo haber bajado rayitas a los grititos y su voz aguidita que luego molestaba y por lo mismo no se entendía ni madres lo que decía). Por otro lado tenemos a la terapeuta que cercano a caer en el cliché (como comentaba mi compañero que él sí aseguraba que caía en el cliché) me agradó realmente. Lo digo porque he visto gente que es así, en verdad lo es: pensar todo, clasificar todo, sobrellevar su vida a su arrogancia (aka. Críticos teatrales, gente de letras, literatura y filosofía... - la lista es larga) y querer tener siempre la razón y la última palabra. ME LA CREÍ. 


Por eso lado los personajes me convencieron hasta cierto punto en el caso de ellas... hubo una parte después de la chistosa interpretación estilo exorcista por parte de la actriz que ella empezó a hablar poseída nuevamente... pero ahora con una voz excesivamente grave y de hombre (¡Hay WEY! en ese instante realmente me espantó) pero no era nada más que un actor que esperaba su entrada. Y claro, me sorprendió porque ya tenía rato que no veía actores fuera de escena y que esperaran casi hasta la mitad de la obra para aparecer. 


El actor en sí me pareció totalmente nefasto. No me gustó. Su máscara de "demonio" o de "maldad" me pareció de lo peor porque realmente le opacaba la voz y no podía irse al público. Además de que la voz del actor no proyectaba muy bien así que salía peor (¿era eso o tenía mala dicción?). En fin, en sí su aparición no me agradó por el simple hecho de que decayó un poco la obra aunque el personaje era importante que apareciera para dar visiones de lo que realmente pasaba con los personajes. Todo enfocado hacia la otredad de la gente.


Después de esto platiqué y vi a mis demás compañeros y se les veían las caras de que les encantaron la obra. Vi al compa que vino en chinga en camión y me dijo: la obra estaba terrible, sin sentido de lo que se escribía, etcétera. Cosa que yo estuve en contra... pero debo respetar el pensamiento de cada quién. Mientras, por lo que le entendí, él veía una obra que no exponía a la maldad con cierta inteligencia, metáfora o forma de manera filosófica yo veía la maldad sólo como un mito y ambos personajes representados como la dualidad que existe en la mente de cada quien. 

En una ocasión en clase de dirección en la UNAM un maestro nos decía que no podemos jalarnos nuestra mente como directores y ubicar que todo fue hecho en la mente... ¡a menos! que literal pongamos a los personajes sobre un ENORME cerebro y ser lo más visual posible (seguramente sarcasmo pero hasta me parece una interesante propuesta). Sencillamente no sé quien tenga la razón cuando uno hace teatro o cómo debe hacerse el teatro. Para mi esta propuesta me gustó, quizás más el texto pero me gustó porque refiere a cosas con las que quiero hacer en escena con elementos sobrenaturales y que pueden o no llevarse a una explicación lógica o realista. Viéndolo un poco más objetivamente... sí la obra no es realmente buena porque cuando sales no te deja nada. Es entretenida y palomera pero no te deja nada a menos que no te hayas dado cuenta que es importante para el ser humano siempre trabajar equitativamente la mente y las emociones. 

Lo que puedo decir al final es que me da esperanzas que existan textos con elementos de lo que busco y curiosamente contemporáneos. Esperando así continuar haciendo esto que me llama la atención como el teatro. 

lunes, 7 de octubre de 2013

El Punto... y aparte (Festival de Teatro Universitario LAD BUAP)

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.

Directamente después de lo que fue el Foro Internacional de Teatro Universitario se empezó a celebrar el Festival del Teatro Universitario (a cargo de la maestra Lupita Carpinteyro). Dentro de este festival (sorprendentemente) comenzaron a traer obras de grupos teatrales... pero no grupos teatrales universitarios, todo lo contrario, sino grupos que ya eran con personas egresadas o independientes o por lo menos la mayoría lo eran (¡VAYA! hasta que dios me escucha, ¿¡cómo carambas queremos crecer como universitarios sino vemos trabajos ya profesionales a los cuales tener una referencia más clara de lo que deberíamos de estar haciendo o por lo menos de ver lo que se está haciendo fuera de todas las universidades de teatro!?). 

Las obran se han presentado dentro de estas dos semanas de las cuales no se me ha echo posible asistir porque estamos en el mes en el que más chambitas de trabajos de maquillajes o elementos de atrezzo se me es solicitado. A pesar de eso estoy tratando de asistir a los que más pueda. 

En esta ocasión me tocó ver una obra de teatro llamada "El punto". Ésta obra que me parece viene del DF te muestra en un teatro "circular" (o en éste caso cuadrangular) donde todo sucede, visualmente, en un cubo creado con tubos de metal, un piso negro cuadriculado y actores con una interesante condición física que suben, trepan, dan marometas y buscan todas las posibilidades posibles de su cuerpo para pasar a través del cubo o subirse a él. 

En sí la obra está llevada de una manera fársica así como las interpretaciones  Hasta cierto punto hay una línea ligera que van tocando de tanto en tanto entre el realismo y la farsa. Claro que el realismo actoral se nota con tanto sudor en escena que es inevitable por parte del actor pero rompible con los gestos exagerados que de repente creaban a algo parecido a imitar a los simios o una idea extraña del animalismo humano. Los actores, por desgracia, no podía escucharlos en su mayoría. Me agradaban porque veía personajes en escena (algo que ya tenía rato que no veía) pero no podía entender la historia porque no escuchaba todo lo que decían y muchas veces es importante escuchar lo que tienen que decir los personajes a pesar de que se diga que con ver las acciones se debe entender todo (no señores.. no seamos pendejos, el poder de la palabra en escena se escucha, se siente.. Y SE ENTIENDE - tanto el público como el actor).  

La estética de la obra realmente.. pero REALMENTE fascinante. Tenían unos vestuarios preciosos que se nota que los mandaron a hacer y no los compraron en tiendas de ropa de 10 pesos.. y si es que lo  hicieron, los PINTARON o mandaron a arreglar como ellos lo querían. Todo tenía una tendencia futurista de cómo el ser humano puede llegar a destruirse como sociedad y como persona (eso sí lo pude comprender sin las palabras) incluso me recordó a la película de "Blade Runner" y "Waterworld" con Kevin Costner. Así como el uso de máquina de humo y sonorización que me recordaba a una cloaca (bastante bien en ese sentido.. ¡tomando notas, tomando notas!).

De todo esto, incluso, le pregunté al director, cuando podíamos hacer preguntas, si se basó acaso en alguna película para la realización de la obra. Él confesó que se inspiró en el libro de Kandinsky de "Punto y línea sobre el plano" lo cual me molestó un poco. Esto más que nada porque veía en escena las tremendas unidades de escenografía que en cada cara estaban "tachadas" por resortes para simular una pared. De las cuales éstas mismas creaban un punto con la "X". 

Quizás el objetivo del director era trabajar el punto como parte del movimiento y alma pero de los personajes, haciendo que el actor tenga un universo y un mismo punto. Pero si ya que estamos en el territorio de pensamiento de kandinsky ¿porqué no llevarlo a la escenografía? vaya los puntos que se realizaban en esas paredes podrían ser tocados y movidos y modificados por los mismos actores para provocar una distinta dimensión y no tenerlo todo tan cuadrado. Vaya que no me molesta como lo trabajaron, pero si hubiesen querido ir más allá esa parte les hubiese ayudado. 

En fin fuera de ciertos elementos mecánicos en la interpretación de los actores y que pareciera que sólo esperaban el pie de su compañero para continuar con la obra, me pareció una propuesta bastante interesante y hasta cierto punto divertida. Deseoso de ver más cosas con este estilo del DF que nos exige una necesidad de gritar algo en el escenario. El Punto habrá sido para mi un Punto y aparte para continuar viendo lo que este festival nos trae. 

¿Quiénes los querrán tanto?...

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.


Fue el Foro de Teatro Universitario organizado por algunos alumnos de la BUAP y decidí a ver una de las obras que estaban exponiendo en el teatro del complejo: "Nosotras que los queremos tanto" escrita por el maestro Hugo Salcedo, misma que fue llevada a Marruecos para representar a México.


Varios de mis compañeros y algunos de mis actores o quienes tuve la oportunidad de trabajar participaron en esta obra para una de las materias que tuvieron con la Doctora Cristina. Al iniciar la obra hubo una idea muy curiosa que me vino a la mente: Claro, te muestran unas cosas de tono mambú con moños estilo mexicano y te remite a México de una u otra forma... por supuesto es lógico a presentarse en un festival internacional en Marruecos (que por cierto, me enteré que la obra fue estrenada allá). Y entonces me vino a la idea otro detalle: se ven unas feas, pero MUY FEAS mamparas en el piso junto a unas sillas amarradas de una manera muy rara que todo al final resultaba como si estuviera en la bodega del colegio antes de que sacaran todo con ratas muertas y pijos deshidratados. Entonces vino otra idea que le comenté a mi compañera de junto: ¿porqué será que todas las obras de la doctora tendrán la misma estética? - llegamos a la conclusión que ya es su propio estilo extraño. 


Con los actores, la obra inició de una manera realmente maravillosa que me llevaba un poco en sí la primera impresión de cuestión muy mexicana. Los actores y actrices llevaban distintas máscaras de colores y animales y realizaban formas "salvajes" que la verdad me agradaron bastante. No entendía para que rayos lo hacían pero suponía que al final lo entendería (cosa que no pasó.. pero se veía bien). Entonces la obra comenzó a través del texto-diálogo. A partir de ahí empezaron a perderme y confundirme. 


La obra hasta cierto punto parecía simple: una serie de scketches (o eso comprendí hasta llegar a la mitad de la obra, antes sólo trataba de descifrar qué sucedía) que hablaban sobre la mujer en una posición universal pero además particular en distintas partes del mundo. Este asunto me pareció demasiado forzado en propuesta escénica porque con la forma que nos lo presentan desde las maravillosas máscaras tipo alebrije hasta la ropa y los colores mexicanos... nos dicen con mentiras que realmente nos hablan de repente de China, en otras ocasiones sí de México, otras de casas adineradas, etcétera, etcétera... 


Toda esta incomodidad de no saber que pasa o qué entender me llevó a pensar que todo era como una mentira. Como si me forzaran a creer que todo es mexicano cuando de repente hablan de cosas de otros países y de otras épocas... fue para mi extraño de repente ver a la virgen versión mexicana en tierra de Jerusalén. Quizás era más convincente China porque sacaban unos harapos para las manos y eso sí se los creí pero lo demás me llevó a cierta confusión. 


Uno podría decir: está muy bien... llegué a la mitad de la obra y apenas entendí que todo es en otro tiempo y espacio cada escena, momento, scketch, o coso extraño. Pero llegamos a un punto en que ni siquiera las interpretaciones apoyaban para ello. Hubieron dos mujeres en escena que tenían una bella presencia y otro chico porque era muy alto, pero de ahí en fuera pareciera que veíamos a un grupo que no era grupo. Cierta desorganización excepto por las partes en las que bailaban (se agradece eso a pesar que faltaba sólo un pequeño porcentaje de seguridad).


Viendo también la iluminación... eso mató mi deseo de ver teatro en ese espacio (P.D.: tomar nota de lo que no se debe hacer para mis montajes). Siempre que había ido a ese teatro lo percibía de una forma gigante y bella. La última vez tuve la oportunidad de ir atrás y ver inclusive la bodega y uno que otro camerino. Ahora, con esta obra, sólo estuve en butacas pero la iluminación abarcaba tanto espacio.. pero TANTO... que me hacía ver un teatro mas no un espacio teatral. El teatro fue desnudado en su TOTALIDAD y veía casi las paredes de metal... las piernas negras que contrastaban con los colores y tantas cosas que la magia de la luz nos puede dar en un escenario y cambiarnos de ubicación que me dolió perder esa sensación que podemos confundir como "magia" y ver un trabajo.. sí... universitario mas aún no forjado como para algo profesional.


Después tuve la oportunidad de platicar con los actores. Algunos me comentaron que tuvieron bastantes problemas con la iluminación ya que la directora no se encontraba a causa de salud (esperemos ya esté mejor ya que comprendo esas terribles situaciones siendo teatrero) y por consiguiente no sabían con exactitud cómo hacer. Así pues, tenían los nervios terribles. Por desgracia para mi.. yo no sabía eso antes de ver la obra y por lo tanto todo esto fue lo que me llegó.


La obra, el escrito, en sí es maravillosa. Lo malo es.. vaya no sé que decir, me parece que todo está arriba y espero que si desean continuar con este proyecto puedan realmente unirse como equipo, entender lo que hacen en escena a través de este texto y no caer en ciertos clichés que alguna actriz mantenía de ella misma y que entiendan que esto que hacen debe ser por amor no por obligación. Encontrarle un sentido a lo que hacen ya que no es para ellos sino para nosotros el público.


"El escenario debería ser como una cuerda floja" así podrías arriesganrnos rriesgarnos cada día que pisemos el escenario.

La Novia de Trapo deshilachada...

Advertencia: recuerdo a todo aquel que desee leer esto que todo lo escrito es meramente subjetivo, no hay un deseo de enriquecimiento en el trabajo teatral ni nada por el estilo. Es una mera opinión personal que puede galardonar o echar total mierda a un trabajo en Puebla. De una u otra forma, es sólo el ocio de salir de casa ver una obra de teatro y escribir sobre lo visto. Se ha dicho.

Últimamente he dejado de ver teatro por el simple hecho de que tengo una GRAN deuda que pagar y me ha sido imposible gastar. Pero últimamente he visto obras de teatro GRATUITAS por lo que tengo un poco de material para meditar.

Saliendo de un taller me fui de volada para la "Casa de Bóvedas" de la BUAP para ver la obra de teatro "Novia de Trapo" con la dirección del colega Adonai. Al llegar noté que varias sillas se colocaban para ver hacia lo que parecía un escenario de madera el cual lucía bonito. Por allí vi a un chavalillo hijo de una de las actrices y antes de que comenzara la función opté por estar junto a él para que estuviera un poco tranquilo dibujando en mi libreta y usando el lápiz que llevaba del taller de hace un momento.

La obra inició y al hacerlo me vino la inmensa pregunta: ¿Acaso éste es un buen espacio para presentar una obra de teatro? ... varios dirán que cualquier lugar es un buen sitio para hacerlo... pero no toda obra puede exponerse en cualquier lugar y si es así... se necesitan de ciertas herramientas para lograrlo. Por ejemplo: iniciaron y lo primero que noté era que su única iluminación eran las lámparas del edificio que colgaban entre los pasillos (incluyendo el escenario). Los rostros de las actrices no se veían realmente... sólo lo hacían gracias a los exagerados gestos que erróneamente practicaban (bueno.. quizás no colocarles iluminación frontal fue a propósito por su incompetencia actoral).

En sí la obra requería de una interpretación realista o quizás al mero estilo del DF (sinceramente aún no logro descifrar que estilo es ese.. quizás una interpretación más de forma que de contención). Eso sí... la puesta en escena optaba directamente por algo no realista (lo cual no quiere decir que la actuación deba ser igual) pero aún así se hacía de manera ineficiente.

Las actrices no sé que rayos hacían en el escenario. Me parece que sabían su texto y lo entendían de una manera como... primera lectura por decirlo de algún modo. Probablemente la única que le podría entender más como un personaje en el escenario es la misma madre del niño con el que estaba junto a mi dibujando (que resultaba ser más interesante que la misma obra). Con ella comprendía que tenía cierta edad, ciertos modos y cierto carácter.. las demás no sabía si eran contemporáneas o jóvenes o un cliché completo de "Sex and the City"  (que para eso.. prefiero ver "Lisístrata no pudo" que quizás no es un cliché pero va por el mismo camino y es realmente más agradable y con un tierno mensaje).

En sí me recordaron cuando me tocó realizar una actuación basada en un cuento en primero de secundaria. Cosa que odié porque no me gustaba el personaje, no había una dirección y todo lo teníamos que hacer nosotros por lo que traíamos sábanas y ropa de la casa, y hasta hacíamos ademanes de cosas invisibles por falta de ello.

La obra en sí jamás le entendí. No supe si les hacían falta actrices o para que carajos era la maldita muñeca de trapo que ni siquiera tenía una presencia positiva o negativa en toda la obra. No había una estética referente a algo o colores que te simplificara la vista para ver hacia donde mirar. Vaya que las telenovelas hacen en mayor parte un mejor trabajo con ese tipo de cosas, al mero estilo "Carballido" que te colocan hasta el polvo del ratón.

El final fue "maravilloso": el director subió y presentó a las actrices. A cada una. Hubo una enorme pausa... la mirada del pobre se dirigía a la de las actrices... ellas sólo sonreían creyendo haber realizado un trabajo maravilloso y entonces decidió despedirse y cerrar día de función. Ese tipo de sucesos son muy curiosos porque un director comprende que resulta demasiado narcisista o egoísta presentarse como el director de la obra. Pero me parece más egoísta de las actrices no presentar a su director, a su staff, iluminador, etcétera. Una verdadera grosería: si un actor o actriz se atreve a no reconocer que hay alguien más allá que ellos mismos en una puesta teatral, eso quiere decir que sólo están como exhibicionistas (Iba a colocar como "Putas" pero me parece que las prostitutas deben tener más honor que todo eso).